


De todas formas, sabemos que haga calor o haga sol, nos llevamos bien y sobre todo cuando Ana canta soul sulet, con acento catalán. Sara diciendo que en mi barrio no durarías ni un día y Lola respondiendo: oye yo creo que ni tú ni yo hemos tenido una infancia problemática. Momento de pánico en el elefante cuando la trompa se quería tragar a la pequeña Anita y ésta gritaba: help!. Un pequeñito percance cuando Lola entró en nuestra habitación gritando: ¡que llevo el dedo colgando! menos mal que fue un sustito y Sara le curaba la herida cada día, si es que en el fondo se quieren. Y la alegría de los sri lankeses cuando mi madre abrió la puerta de la habitación en ropa interior. Gracias a un NO alto y energético de Mª Luisa amedrentó a los pesados vendedores ambulantes. Y cuando hablando de gases Nurieta me hizo aprender una nueva palabra: llufa y nuestras largas charradas sobre la vida. Las siete fantásticas capaces de levantar a 3 pescadores a las 6 de la mañana para que se subieran al palo, porque oye, vaya madrugón para ir a Koggala y no ver nada.
En fin, que pese a que se deshinchara la colchoneta, alguien hablara por la noche, quemarais pelos de elefante, os tangaran con pulseras de plástico, aunque os confundierais de hostal y aporrearais la puerta del ministerio de no sé qué, aunque me tocara aprenderme la canción del soldadito de su madre, pese a que Sara nos amenizara-martirizara con el micro, aunque me tocara dormir en la tabla de sillón que tengo, os quiero mucho porque cuando os fuisteis me dejasteis una bolsa de ropa usada que ya no queríais y con un pijama de ositos de lo más cheesy o corny...que ha sido un placer y os agradezco a todas que hayáis venido porque me lo he pasado pipa y os quiero mucho...¡no podría haber sido mejor! Gracias Mª Luisa por el jamón y el queso, gracias Sara y Nuria por las películas, Lola por el cargador de pilas y demás, Anita por el top dorado, mami por el café, la espuma y los libros; gracias a Andreas por venir 3 noches y lidiar con tanta mujer y a todas por la tarta de cumpleaños en Unawatuna que me desveló el torpe manager. Besitos para Valencia ¡che! y petons para las catalanas. Y ya no parlo más de la vita privata...parte de la meva vista y todos cagando leches al f***cking portaviones. And so it is like you said it would be...